miércoles, 13 de abril de 2011

BAILANDO CUALQUIER RITMO



Cuando aún vivía en aquel lugar que hoy es pasado, ya creía que con quienes más nos parecíamos – en todos los sentidos - era con los brasileños. Después de tantos años residiendo aquí - donde el fútbol sustituye al beisbol - tengo absoluta certeza.

Son muy persistentes en el difícil oficio de ser feliz – cuánta semejanza - a pesar de los pesares y siempre listos para empezar una rumba o cualquier cosa que los haga olvidar aunque sea por un instante el diario sobrevivir. Dime si eso no te recuerda la idiosincrasia del cubano. Eterno batallador en la despiadada geografía que la política convirtió a la nación.   

El idioma que podría ser una barrera es dominado por esa musicalidad tan próxima – o igual - a la nuestra. Las raíces son las mismas, una mezcla de varias razas que dio origen a la brasileña, aunque creo que la mayor influencia es de la negra – nada es por acaso - con sus ritmos alegres, sexuales, sin miedo de mostrar lo que la naturaleza les regaló para delicia de la vista y disfrute de otras partes del cuerpo.

Al ver bailar a una brasileña, un samba, un pagode o un forró es inevitable no pensar en las mujeres cubanas – principalmente en las negras del Cerro – con esa perenne disposición para las fiestas, que pueden empezar en un vaso de ron, pero que tienen su auge en los movimientos de cinturas capaces de romper cualquier cuello y de levantar el ánimo – y otras cosas - al más desanimado.

Esa forma tan peculiar de danzar - de ambas – sirvió de inspiración a uno de los más populares compositores de las últimas décadas y que cómo pocos ha sabido transformar el lenguaje de los barrios menos favorecidos en músicas de grandes éxitos. Les hablo de José Luis Cortez “El Tosco” que escribió esta lira llena de imágenes barriales:
Tú te crees la mejor,
tú te crees una artista,

porque vas en turitaxi por buena vista,
buscando lo imposible.
Tú lo que eres una bruja,
una bruja sin sentimientos.
Tú eres una loca, mamita, una desquiciá.
Tú eres una bruja,
yo te quiero,
Tú eres una loca, una arrebatá
una bruja sin sentimientos.
Pero te profeso el amor sincero mamá.

Mujer Helecho

Hasta en esa forma  - peculiar - de describir la sexualidad femenina, nos igualamos. Brasil ha sufrido últimamente, una irrupción de mujeres plantas-frutas: mujer melón, mujer helecho, mujer manzana, etc. invadiendo la mayoría de las emisoras de TV, y mostrando sus “frutas”. Ese asalto, donde los cuerpos son más valorizados que la calidad artística de la música y de las letras, da sin duda ninguna al director de “NG La Banda”, el titulo de poeta.

Otra característica en común es que ellos – los brasileños – al igual que nosotros se creen el ombligo del universo, y los padres de todos los adelantos de la humanidad. Quizás sea porque desconocen que el verdadero centro del mundo es el cubano, inventor – verbo urgente a partir el 1959 - de todos los progresos de la raza humana. Desde el fuego, descubierto por aquel troglodita - no duden de su nacionalidad – hasta el durofrío.

Para demostrar la supremacía que nos caracteriza, bastaría decir que somos capaces como ningún otro pueblo de burlarnos de nosotros mismos y hacer de nuestras desgracias una inagotable fuente de inspiración. Si lo dudan lean éste chiste de autor desconocido, como es normal en la cultura popular, o quizás sea de Pepito – de todos - pero que hasta hoy ejemplifica magistralmente nuestra vida en los últimos cincuenta años: Éste era un cubano tan feliz, tan feliz, tan feliz, pero tan feliz que parecía extranjero. Hay que tener un aguzado sentido del humor para ante tantas desdichas crear esta preciosidad del folklore patrio.     

Si eso aún les parece poco, deben saber que nadie tiene nuestra capacidad de síntesis para definir en una sola palabra lo que es un cubano: un genio.

Los cubanos somos tan seguros y orgullosos de lo que tenemos, de lo que nos robaron - aquellos que usurparon el poder a medio siglo - que para nosotros sólo existen dos tipos de hombres: Los que nacieron con suerte y los que nacieron en Cuba.

Fotos tomadas de internet.

4 comentarios:

  1. Jajajaaaa!!!Esotábueno Azuquita!!!
    Y para seguir la rima con el folklor,dime qué te parece esto:
    "Somos lo que hay
    lo que le gusta a la gente
    lo que se vende como pan caliente.
    Somos lo máximo!!!"
    Manolín el médico de la salsa.
    Para nosotros las cosas no son grandes,sino tremendas y nos nos reímos para no llorar!
    Un abrazo.

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  2. Azu me encanto este escrito y es verdad que nos creemos los mejores. Besitos

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  3. Buenìsimo Azuquita, jajaja, si lo sabrè, aùn lo, los extraños, sòlo nos diferencia el idioma, porque la cultura con sus ritos, son muy similares y en las diferencias, como dice un amigo mio, son caminos que se cruzan.
    El sentido del humor que le imprimiste, de festividad jodedora es como un refresco, como un buen lague. Abrazo, gracias por los tragos. Queve

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  4. Flaquita, Cubanita y mi casi carioca Queve gracias por haber pasado por aquí.

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