miércoles, 5 de octubre de 2011

MACONDO Y PAN CON LECHÓN

En mis quince años de exilio brasileño me persiguió el fantasma de una ciudad - que también puede ser tuya – eternamente sitiada por el deseo.

Hoy sé que era una crisis de nostalgia y no de identidad – como pueden estar pensando - agravada por una serie de acontecimientos personales que se intensificaron en los últimos tiempos, lo que me obligó a emprender una vez más el duro camino del destierro.

Todo eso unido a la soledad que siempre me ha acompañado, quizás más intelectualmente - eso aún no conseguí descífralo - me llevó a idealizar la nación/ciudad localizada en un tiempo físico/geográfico que solamente existía en un pasado individual muy representativo del concepto patrio como limitador de mañanas.

Sin embargo debo admitir que a pesar de todas las pérdidas/ausencias el sentido de pertenecer – entiendan este concepto como nacionalidad - a algún sitio nunca me abandonó, y siempre me sirvió como escudo/esperanza para poder solucionar o al menos intentar poner un punto final a una búsqueda/reencuentro que ya demoraba demasiado, y que fue intensificada con una inesperada violencia en los crueles meses que antecedieron el viaje a un ayer que había ultrapasado todos los imaginables límites de la tolerancia, y con el que me identifico menos de lo que creía.

Al llegar a Miami, más exactamente a Hialeah – ustedes no son capaces imaginar lo que eso significa – sentí que el tiempo que tanto buscaba, aquel que me impedía vivir a plenitud la brasilidad no forma más parte de mis costumbres.

Estoy mucho más distante del cotidiano de los pastelito de guayaba que de la caipirinha. Me he convertido inconscientemente en ciudadano universal, y esto lo descubrí al entrar en una panadería y escuchar la gritería solariega con la que una dependienta atendía a sus clientes – incluso a mí – Este barrio es el único lugar de EE UU donde el español es el idioma oficial y el pan con lechón más popular que el Mc Donald’s.

La ciudad – aldea de la nostalgia – es surreal por su propia condición de sueño importado e impuesto por varias generaciones de cubanos, que han querido transportar un pasado perdido entre el rencor y el odio a un presente artificial que muchos llaman “la capital del exilio patrio”, y en la que ahora dejo mis huellas, tratando de entender – verbo difícil entre los cubanos – todos sus extremismos.

En los pocos días que llevo aquí, he caminado bastante – esto es una licencia poética pues aquí nadie camina – y disfrutado de la noche “cultural” de la pequeña Habana – eufemismo de la melancolía – pues no es tan pequeña y mucho menos parecida a la capital de la isla.
Reencontré a amigos que no veía a muchos años - no sean curiosos y paren de preguntar cuántos – como a Carlitos, uno de los fundadores del grupo Sampling – con el cual ganó un Grammy – y a Gema Miqueli – su esposa – los cuales me invitaron a la peña de dos amigos suyos en un pequeño pero agradable lugar, donde saboreamos la buena música tradicional cubana – creo que aquí se escucha más que allá – debe ser otro de los síntomas de la añoranza. Aunque les confieso que me sorprendió encontrar ese tipo de música en medio a tanto reguetón.

Pero mi mayor sorpresa fue al salir de ese lugar, cuando escuché nítidamente el apodo por el que sólo me llaman los amigos de los años habaneros. Seguí andando sin mirar para atrás, hasta escucharlo nuevamente. Al virarme, vi que era Galia, amiga de aquellos años donde el ahora no era ni imaginable. Esto se repitió nuevamente con Luis Emilio Rios – compositor de ese tema tan nuestro ¡Qué manera de quererte, qué manera! – a la salida de un restaurante al otro día.

Continuamos aquella noche – no se pierdan en el tiempo - yendo a ver una presentación en vivo de Paulito FG. Pasamos unas horas muy agradables, nos reímos y “tallamos” – parafraseando a FG – sin cualquier síntoma de morriña.

Por otro lado, he sentido la ausencia de respuestas de amigos del pasado que están un poco mejor relacionados en la sociedad miamense y que como ya me habían alertado no responden a tus/mis llamadas. Deben tener sus motivos, recuerdan que la nostalgia al igual que la amistad no es unilateral.

Aquí también conocí personalmente a amigos hasta entonces virtuales que se han convertidos en imprescindibles, como mi yunta Oscar Fernández y su esposa Luisa Aragón – los dos una eterna fiesta - a Félix Anesio con el que desayuné en la linda Miami Beach, y a Jorge Morejón, con el que tuve una esclarecedora conversación sobre la vida deportiva de la ciudad y óptimos recuerdo del beisbol que disfrutábamos en la isla, todo eso acompañado de la mejor comida peruana que se ofrece por estos lares.

Otros también virtuales insisten en quedarse en ese limbo de la incorporeidad, quizás por el agitado ritmo de vida o por el miedo a mostrar su realidad, muchas veces bien distantes de la que aparentan en la pantalla. Aunque esas actitudes forman parte de la vida fuera de la computadora no dejan de asombrarme.

Pero lo más triste es comprobar que existe entre los amigos y conocidos - no sólo virtuales - una categoría que no consigue convivir con las diferencias de opiniones y dejan que la política del extremismo y el odio – que en nada se diferencia a la de los Castros - impida la tan necesaria unión entre los nacidos en una isla que ya ha sufrido – y continúan sufriendo - mucho con las distancias y las separaciones.

Esta es mi primera crónica – con la que pueden o no concordar - de un lugar que voy descubriendo lentamente y que espero en algún momento también poder llamar “mío”.

26 comentarios:

  1. Me encantoooooooooooo

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  2. Te comprendo, querido Javier, aunque no es mi caso.Entiendo que como "cada cabeza es un mundo" puede haber tantos setimientos como nombre con apellidos. Yo estoy muy, pero muy cerca, identificado con la hayaca y la arepa, pero de la misma manera que se me revuelve el acento cubano cuando me pongo bravo, se me sale toda mi cubanía también cuando huelo unos frijoles negros hechos como dios manda y también -sobre todo, mejor- cuando veo cuánto de nuestra cultura es valioso e incomparable, desde el pan con lechón hasta los pitcher de Industriales... No piso Cuba, pero no puedo dejar de estar en ella, a pesar de ella misma. un abrazo

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  3. Un excelente articulo. (...) y lo lograras, javier, en el contexto de la causalidad inexorable del odi et amo que hace las cosas de esta vida perdurables. un abrazo!

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  4. ‎"Este barrio es el único lugar de EE UU donde el español es el idioma oficial y el pan con lechón más popular que el Mc Donald’s."Javier Iglesias-para sus amigos,Azúcar y de la más dulce-nos comenta sus primeras vivencias en Miami.Algun parecido es pura coincidencia.

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  5. Siempre disfruto leyendo tus palabras Javier, hace que el día tenga un toque de película con mi imaginación desbordada hacia los lugares y momentos que plasmas.

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  6. . Ya se te extrañaba, a mi me es ajeno todo lo que cuentas, estoy tan al sur que ver un cubano es un acontecimiento social inolvidable.
    Un abrazo.
    Gino.

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  7. Azuquita Bien por el primer Escombros desde la Little Habana, me sirvo de tus ojos para recorrerla. Un abrazo Queve

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  8. Ignacio Villavicencio5 de octubre de 2011, 18:42

    Javier hermano...algo me aprieta el pecho y voy a los origenes y desando como tu, los trechos de de una vida dividida en medio de una crisis de identidad que cada vez mas, se hace habitual en personas como yo y tu ( puse el burro alante para que no espante )y estoy seguro, nos va a doler en los planos bajos como ya dolio en dias del pasado, en nuestro andar como emigrado mundo afuera. Voy y estoy contigo y aunque el pan con lechon no me sabe igual al de La Isla, me enlaza su sabor a ciertas manias costumbristas que nunca faltaran en mis vivencias. Me resulta importante y necesario, compartir contigo cada encuentro con personas dentro de un espacio, que no deja mas saudades que aquellas por la falta del amor agradecido que dejamos en el sur de America. Cuando volveran los dias de aquellas tardes en el butiquin de tu esquina en Bandeirante...Cuando volveran las charlas amenas entre amigos ciertos en San Pedro y Sol en nuestra Habana. No obstante fe y fuerza que faltan emociones y aun mas motivos verdaderos...Loable hermanito y estoy en tu frecuencia con Escombros...Aquel abrazo.

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  9. Carlos Alberto Santos14 de octubre de 2011, 18:20

    “la capital del exilio patrio”. No he visto definición tan fuerte.

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  10. Javier, excelente crónica! Es cierto que un país es su gente, y Cuba comienza donde quiera que haya un cubano.
    Un abrazo grande.
    Pedro A. Assef, en Charlotte.

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  11. No imaginé que iba a encontrar tan buen texto, sin quitarte mérito alguno, Javier, pero esto se salió de mis expectativas. En muy cortísimo tiempo lograste el retrato de Miami que no admite maquillaje, ni medias tintas. Es muy objetivo tu texto y no por eso perdió tu poesía. Sigue haciendo crónicas de esta ciudad agridulce, por fis.

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  12. Me suno, excelente, esas razones de identidad y pertenencia que cuando faltan nos provoca nostalgia; contar y desde el lector aprender, se agradece, un abrazo y suerte en estas tierras.

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  13. Nadie en tan poco tiempo ha sacado un retrato de mas exactitud.
    Soy recien tu amiga y ya te admiro y sabes que desde que conversamos por primera vez nos sentimos complices de esta descripcion "panconlechonera" que magistralmente haces de esta ciudad .
    Mucha suerte Javier
    Mireya Mirabal

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  14. Amigo el unico estereotipo que he escuchado es le suyo y cuando dice que aqui hay ODIO no lo entiendo? Acaso usted odia? Tiene conocimiento de quienes Odian? Que cursi suena usted, ridiculo y fuera de epoca. Sr. deje el teque. Al parecer la propanada lanzada por el regimen con intecion de dividir usted la ha asimimilado muy bien y como suelen decir los cubano "Se la comio con papas" Aqui el unico que odia es el regimen despotico de los Castro, el UNICO causante del dolor del pueblo cubano. Mira, soy de los suelen pensar en imagenes y sin afan de ofenderlo, lo imagino como mariposa inquieta despistada ansiosa y desconectada. Esta bien que trate de conectarse pero recuerda que eso toma su tiempo.

    Pero si le confiezo que me gusto mucho eso de ciudadano del mundo. En lo personal descubri ese concepto a muy temprana edad, nunca me crei el cuento de la patria. Pero eso si! cuando se llega a tales conclusiones y se posee una vision mas global de la vida y del hombre en la tierra y su mision, criticar, ciudades, barrio y panaderias suena anacronico, eres ciudadano del mundo o no? Oh todo es un cuento? Me da la ligera impresion que su mente se quedo atrapada en la panaderia. El mundo no es una panaderia.

    Que pasa amigo afile el lapiz aqui el numero del conejo que aparace del sombrero del un mago se lo conoce todo el mundo y con una vision tan fragmentada como la suya es my facil deducir para que raza de conejos que escribe usted.

    Un saludo.

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  15. Ante todo debo decirle que NO SOY AMIGO de cobardes que usan el anonimato para ofender. Cuando usted tenga coraje de escribir su nombre como yo lo hago podremos hablar en igualdad de condiciones, mientras tanto metase su sucia lengua en aquel lugar que es donde se esconden las persona como usted.

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  16. Vaya Señor no es para tanto! se lanzo usted para el solar!
    Como le dije con anteriroridad suelo ver las cosa en imagenes con mucho mas facilidad y en este caso puedo imginarlo con claridad con un mordisco de pan con lechon entrelazado de entre sus dientes y virutas de un pan recalentado comprimidos por su enojo proyectarse contra la pantalla de su ordenador.

    No sea impulsivo.


    Mi nombre no le servira de nada señor Noel Castillo. No le ofresco mi numero de telefono pues no deseo morir baleado en una panaderia de Hialeah despoblada de arboles, mirando el sol frente a frente y su rostro de odio gritando improperios mientras mi oidos permanecen ensendido minutos antes de partir. No!!! no quiero eso para mi!

    Mil disculpas si me excedi.
    Amigo

    Noel Castillo

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  17. Muchas gracias señor Castillo por poner su nombre y tambien le pido disculpa por mi respuesta pues quienes me conocen, saben que creo mas en la paz que en la guerra.

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  18. El "amor" es lo principio de la paz!
    El resto,es resto!

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  19. Una crónica bien interesante, Javier. Me parece que coincidimos en muchas cosas... Bienvenido al mundo donde ya no hay nostalgia por lo que fue. Es un mundo desapacible y frío, pero legítimo y lleno de sorpresas. Yo lo prefiero.
    Un fuerte abrazo,
    Chely

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  20. Querido Javier, te pongo acá un fragmento de una de mis poesías perteneciente mi último poemario "Guestbook":

    "...y los náufragos apuntan hacia ti
    cuando mueren
    y los viejos apuntan hacia el mar
    cuando sueñan..."

    (Sentada en Miami Beach o en el Malecón)

    Abrazos, me gusta mucho como escribes.

    Karin

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  21. Gracias mi querida Karin, por compartir la belleza de tu poesía.

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  22. Yo como Chely, me quedo con este mundo. Visito y husmeo en otros, pero en el fondo creo que no quiero salir de aquí.
    Linda crónica.
    (Estoy loca por saber cómo te llamaban en tus años habaneros).
    Un abrazo,
    Vero

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  23. Carmen de América30 de julio de 2014, 18:24

    Ay, azuquita amigo, porque me haces derramar lágrimas. Excelente crónica.

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